Seguridad y recomendaciones para el día del eclipse

Un eclipse total tiene una parte segura y una parte peligrosa, y las dos duran tiempos muy distintos: poco más de dos horas de fase parcial en las que el Sol nunca debe mirarse a simple vista, y 4 minutos y 38 segundos de totalidad en los que, por el contrario, es el único momento en que sí puedes quitarte la protección. Estas recomendaciones están pensadas para no mezclar las dos cosas.

Protección ocular

  • Usa solo gafas de eclipse certificadas ISO 12312-2. Es la norma internacional para filtros solares de observación directa; búscala impresa en la gafa. Unas gafas de sol normales, por oscuras que sean, dejan pasar luz infrarroja y ultravioleta suficiente para dañar la retina sin que lo notes en el momento (la retina no tiene receptores de dolor).
  • Descarta filtros caseros. Radiografías, disquetes, CDs, cristal ahumado con vela o varias capas de gafas de sol superpuestas no son seguros, pase lo que digan los bulos que circulan antes de cada eclipse.
  • Revisa las gafas antes de usarlas. Si tienen arañazos, agujeritos de alfiler o la lámina despegada del marco, no sirven. Cómpralas con antelación: la demanda se dispara los días previos y es fácil que se agote el material certificado.
  • Los prismáticos y telescopios necesitan su propio filtro solar, que se coloca en la entrada del objetivo, nunca en el ocular. Un filtro en el ocular se calienta con la luz concentrada y puede romperse mientras observas.
  • Quítate la protección solo durante la totalidad completa, desde que el último destello de luz directa desaparece (el “anillo de diamante”) hasta que reaparece por el otro lado. Fuera de esos 4m 38s, incluso con el 99% del Sol tapado, sigue siendo necesaria la protección: ese último 1% basta para dañar la vista.
  • Vigila a los niños. Son quienes con más facilidad se quitan las gafas un segundo “para ver mejor”. Explícales antes por qué no deben hacerlo.

Fotografía

  • La cámara (igual que el ojo) necesita un filtro solar en el objetivo durante toda la fase parcial. Se retira únicamente durante la totalidad; hecho esto, puedes fotografiar la corona solar sin filtro.
  • Practica el cambio de filtro antes del día del eclipse: tienes pocos segundos justo al empezar y al terminar la totalidad, y no quieres perdértelos manipulando la cámara.
  • Lleva trípode robusto y bien anclado. El levante puede soplar fuerte esa mañana (ver Previsión del tiempo) y una ráfaga puede arruinar el encuadre o tirar el equipo.
  • Ten un plan B de exposición: la corona solar tiene mucho rango dinámico, así que conviene hacer una serie de tomas con distintos tiempos de exposición (bracketing) en vez de confiar en una sola.
  • No te pases los 4 minutos y 38 segundos mirando solo por el visor. Es tiempo de sobra para hacer varias fotos y levantar la vista un rato: la experiencia a simple vista (temperatura, luz, horizonte 360°) no la captura ninguna cámara.

Logística: llegar y colocarte

  • El tráfico será denso. Es un eclipse histórico y Tarifa es el punto con mejor combinación de duración y acceso por carretera de toda España; espera atascos en la N-340 y en los accesos desde Algeciras y Cádiz esa misma mañana. Sal con mucho margen.
  • Llega a tu sitio, como muy tarde, sobre las 09:30, antes de que empiece la fase parcial (~09:40). El aparcamiento en puntos concretos como Bolonia o el Mirador del Estrecho es limitado y se llena pronto en pleno agosto.
  • Reserva alojamiento con mucha antelación. La demanda para esa fecha en el sur de Cádiz llevará meses disparada antes del eclipse.
  • Lleva agua, sombra y protección solar. Vas a pasar varias horas al aire libre en pleno agosto y a media mañana, con el Sol ya alto antes de empezar siquiera la fase parcial.
  • Ten un plan alternativo. Si tu primera opción está muy masificada o el levante hace insostenible una playa abierta, conviene conocer de antemano una alternativa más resguardada (el casco antiguo de Tarifa, por ejemplo) — más en el mapa de visibilidad.

El viento de levante

Es el factor más propio de Tarifa y el que más ignoran quienes vienen de fuera. No suele traer nubes, así que no arruina la visión del eclipse, pero sí:

  • levanta arena en las playas abiertas, molesta para ojos, cámaras y telescopios;
  • puede tirar sombrillas, trípodes ligeros y carpas si no están bien ancladas;
  • resulta agotador si se está expuesto a él sin protección durante horas.

Si sopla fuerte esa mañana, un sitio parcialmente resguardado (dunas con vegetación, el casco urbano, zonas con algo de desnivel a favor) es más cómodo que la playa completamente abierta, sin apenas perder margen de totalidad.

Qué esperar durante la totalidad

  • Unos minutos antes, la luz se vuelve extraña: más fría, con sombras muy marcadas.
  • Justo antes de la totalidad aparece el anillo de diamante: un único punto brillante de luz solar entre las montañas lunares, seguido de las “cuentas de Baily” (una hilera de puntos de luz brillante, como un collar, que dura solo unos segundos justo antes de que el Sol quede completamente tapado).
  • Durante los 4m 38s de totalidad se ve la corona solar, el halo blanco que normalmente queda oculto por el brillo del Sol. Es el único momento en que se puede mirar directamente y sin filtro.
  • La temperatura suele bajar varios grados de forma perceptible.
  • En el horizonte se ve un resplandor de “atardecer” en las 360°, porque fuera de la franja de totalidad el Sol sigue brillando con normalidad.
  • Es habitual que aves y otros animales reaccionen como si anocheciera.
  • Cuando reaparece el primer destello de Sol (segundo anillo de diamante), hay que volver a ponerse la protección inmediatamente.

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